Estación de metro de Gran Vía, Madrid

Estación de metro de Gran Vía, Madrid

La nueva estación de metro de Gran Vía se ha convertido en un icono de Madrid. Y todo gracias a la recreación del templete de Antonio Palacios y al interior futurista de la estación. La combinación de presente y pasado, de la tradición del granito a la innovación del vitrex, para crear lo que Metro de Madrid ha denominado «Estación 4.0»

El futuro del metro de Madrid en una de las primeras estaciones de la red

El 16 de Julio de 2021 quedó inaugurada la estación de Gran Vía. Tras 1000 días de obras que iban a ser menos de 300, el futuro de la red de metro de Madrid quedó desvelado. Curiosamente, una de las estaciones del trazado original de 1919 es la que alberga hoy el concepto «Estación 4.0».

Se han invertido 10,7 millones de euros para reformar la estación por la que se espera que pasen 66.000 viajeros cada día. Esta reforma ha supuesto, por ejemplo, la instalación en superficie de una recreación del templete que construyó en Antonio Palacios. Y en el vestíbulo se ha instalado un mural de cerámica en el vestíbulo que representa ese templete. Además, la estación ya es por fin plenamente accesible (En la zona de Metro), con cuatro nuevos ascensores y 13 escaleras mecánicas.

Obras más largas de lo esperado… por un ascensor

Han sido casi tres años de obras para poner en marcha uno de los proyectos más ambiciosos de los últimos años. Conectar la Puerta del Sol (con Metro y Cercanías-Renfe) con Gran Vía, dos espacios emblemáticos de la capital madrileña. Durante las obras, se encontraron numerosos restos históricos que retrasaron enormemente la obra, que estaba prevista para durar apenas unos meses. Estos restos se encontraban principalmente en el hueco del ascensor que conecta con la calle Montera.

Gracias en parte a ese ascensor, Gran Vía ya es plenamente accesible, con cuatro ascensores y 13 escaleras mecánicas. Con esta nueva incorporación son 206 las estaciones de Metro las que tienen una accesibilidad completa y 558 los ascensores instalados en la red. Igualmente incorpora nuevos sistemas de detención y extinción de incendios.

Tres Niveles: El vestíbulo, un museo y el Cercanías

Con una inversión de 10,7 millones de euros, se ha llevado a cabo una profunda renovación en la arquitectura de la estación, que cuenta con un eje vertical de conexión en sus distintos niveles de paso. El primer nivel dispone de un vestíbulo mucho más amplio que sustituye al anterior, incrementando su superficie útil de 900 a 2.000 metros cuadrados.

El segundo nivel intermedio aloja un pequeño museo con los restos arqueológicos aparecidos durante las obras de excavación y ampliación de la estación. Por último, un tercer nivel conecta con la línea 5 y con una galería de acceso que une la estación de Metro de Gran Vía con la de Renfe Cercanías Sol.

La estación de Gran Vía es una de las 25 estaciones más utilizadas de la red metropolitana, con un tránsito anual de 16 millones de viajeros (En 2018). Por la estación circulan diariamente 44.000 usuarios. Gracias a la nueva conexión con Cercanías Renfe y Metro en Sol, la previsión es que el número de usuarios suba en 22.000, hasta los 66.000 diarios.

Esta conexión, que lamentablemente no es plenamente accesible, se realiza a través de unas rampas automáticas que ADIF ha instalado en el túnel que ya existía previamente en la estación de Sol. Esto permite que los viajeros de cercanías puedan salir ahora al sur de la Estación de Cercanías-Sol para tomar las líneas 1, 2 y 3 o al norte, donde podrán tomar la línea 1 (ahorrando una parada) o la 5. El principal efecto colateral de esta conexión será la mejora de la fluidez de los pasajeros en la propia estación de cercanías, puesto que ahora cuentan con dos salidas totalmente opuestas.

La estación de Metro de Gran Vía es 4.0

Con la instalación de 14 nuevas máquinas de venta de títulos de transporte se espera reducir las posibles colas. Su tecnología 4.0 ofrece un nuevo diseño y prestaciones más eficaces, que la convierten en la estación más moderna de Metro. Tienen grandes pantallas, ofrecen el pago de la operación sin contacto, mejoras en el diseño del interfaz, aprovechando el tamaño de la pantalla; y la posibilidad de acceder al servicio de atención al cliente a través de videollamada.

Además, se han instalado 17 tornos de entrada, seis de los cuales están destinados a usuarios con movilidad reducida, distribuidos en dos vestíbulos. Estos modelos ocupan menos espacio, disponen de una interfaz más intuitiva, y una pantalla que informa al usuario sobre la validación del título de transporte. Para ello, emplean gráficos y texto, además de Iluminación LED en las puertas, en el lector sin contacto y en el suelo.

Los usuarios con movilidad reducida pueden acceder a dispositivos como sistemas de apertura fácil en puertas, tiras antideslizantes en escaleras fijas, etiquetas braille en los pasamanos, señalización de elementos de accesibilidad, pasamanos a doble altura, interfonos de comunicación adaptados, o pavimentos de tacto visual cerámico para facilitar sus desplazamientos.

El templete de Antonio Palacios

La estación, de estética futurista se combina también con elementos del pasado recuperados para el usuario como la incorporación del mural de cerámica instalado en el vestíbulo y que representa el templete original de acceso a la estación diseñado por Antonio Palacios, una obra del artista Miguel Durán-Loriga, de 2,12 metros de alto y 6,48 metros de ancho, con más de medio siglo de vida.

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Gran Vía fue una de las ocho primeras estaciones con las que contó Metro de Madrid en su inauguración en octubre de 1919, a cargo del Rey Alfonso XIII. Su nombre original, en 1919 y 1920, fue el de Red de San Luis, para cambiar después a su nombre actual. No obstante, durante la época de Franco recibió el nombre de José Antonio, y recuperó de nuevo el de Gran Vía en 1984.

El elemento más característico que tuvo fue el templete del arquitecto Antonio Palacios, que sirvió de hito de acceso a la antigua estación de Metro y que ahora, en la remodelación de la estación, se ha incorporado en superficie como réplica. Original de 1920 se mantuvo allí hasta 1970, momento en el que fue desmantelado para su traslado a Porriño, localidad de origen del arquitecto Antonio Palacios.

Ubicado entre las calles Montera y Gran Vía reproduce de la manera más fiel posible la solución original que Palacios proyectó para acoger el punto de acceso a la antigua estación. Metro recupera así el gran valor simbólico que tuvo durante los años en los que estuvo en funcionamiento.

La reproducción incluye las proporciones del proyecto inicial. La gran marquesina se ha construido con vidrio y acero y es completamente translúcida permitiendo la entrada de iluminación a través del hueco del ascensor. Un arco de medio punto remata la construcción con un escudo de la ciudad de Madrid, labrado artesanalmente en piedra.

Fotos de la estación de metro de Gran Vía

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