Incidencias en la línea 227 de Alcalá de Henares: vecinos denuncian saturación
Incidencias en la línea 227 de Alcalá de Henares, que une la ciudad con el Intercambiador de Avenida de América en Madrid, concentran quejas vecinales por un servicio que describen como “colapsado”. Los denunciantes, agrupados en el colectivo Espartales Unidos, señalan retrasos, falta de autobuses y saturación en horas punta, con impacto directo en usuarios de barrios como Espartales, Ensanche, Chorrillo y La Garena. La línea la opera ALSA y la supervisa el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM).
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Incidencias en la línea 227 de Alcalá
El colectivo vecinal asegura que las incidencias son diarias. En concreto, hablan de retrasos y de una oferta de autobuses insuficiente. Como resultado, en algunos momentos los viajeros no pueden subir por falta de espacio.
Además, el tiempo de trayecto figura entre las quejas principales. Según el colectivo, en momentos de máxima demanda puede superar la hora y media. Por eso, comparan el recorrido con otras líneas interurbanas y sostienen que el servicio resulta más lento.
Otro foco de crítica es el funcionamiento de los servicios catalogados como “express”. Los vecinos afirman que, en la práctica, hacen casi las mismas paradas que los servicios regulares. De este modo, sostienen que no se cumple la idea de una conexión rápida con Madrid.
Dónde afecta y qué recorrido realiza
La 227 se usa para desplazamientos entre Alcalá de Henares y Madrid. Según el texto base, da servicio a vecinos de Espartales, Ensanche, Chorrillo y La Garena.
Durante el trayecto, la línea pasa también por San Fernando de Henares. El destino en Madrid es el Intercambiador de Avenida de América, uno de los principales puntos de enlace de autobuses interurbanos.
Fines de semana y festivos: menos frecuencia y sin nocturno
La situación, según Espartales Unidos, empeora en fines de semana y festivos. Aunque la línea funciona esos días, la frecuencia baja a un autobús cada 40 minutos.
A esa reducción se suma la ausencia de servicio nocturno. En consecuencia, el colectivo señala que estudiantes, trabajadores y otros residentes se quedan sin alternativas fuera del horario diurno.
En los testimonios que dice haber recogido, se repiten las esperas por la mañana que superan los 40 minutos. También mencionan trayectos con alta ocupación, donde muchos pasajeros viajan de pie.
Qué medidas propone el colectivo Espartales Unidos
Ante este escenario, Espartales Unidos plantea varias medidas para ajustar el servicio a la demanda. Por un lado, propone el desdoblamiento de la línea para crear un servicio directo entre Espartales y Madrid.
Además, pide aumentar el número de autobuses en horas punta. También solicita mejorar frecuencias y horarios en fines de semana y festivos.
Por último, el colectivo plantea dos cambios adicionales. Por una parte, implantar un servicio nocturno; por otra, redefinir el recorrido del servicio express para que funcione como una conexión directa y más rápida con el Intercambiador de Avenida de América.
Quién debe responder y qué piden a la administración
La línea 227 la opera ALSA, bajo supervisión del CRTM. En este contexto, Espartales Unidos reclama una respuesta de las administraciones competentes.
Según su posición, la prestación actual no se ajusta a la demanda real de los barrios a los que da servicio. Por eso, insisten en la urgencia de introducir cambios que reduzcan esperas y mejoren la capacidad en los momentos de mayor afluencia.
