La M-607 entre Tres Cantos y Colmenar Viejo: ampliación y ecoducto para la fauna
La Comunidad de Madrid mantiene en obras la ampliación de la M-607 entre Tres Cantos y Colmenar Viejo, con un tercer carril por sentido y la construcción de un ecoducto en Colmenar Viejo. La actuación afecta a uno de los accesos del norte regional, por donde circulan más de 60.000 vehículos al día. Además, el proyecto incluye la reposición del carril bici y tiene un presupuesto de 37,7 millones de euros.
Cómo es la ampliación de la M-607
Las obras comenzaron el 23 de abril de 2025 y se desarrollan en un tramo de 7,3 kilómetros por sentido. En concreto, van desde la salida norte de Tres Cantos hasta el enlace con la M-618, en la variante sur de Colmenar Viejo.
Según la previsión recogida en el proyecto, los dos primeros kilómetros del nuevo carril, entre los puntos kilométricos 23 y 25, se abrirán al tráfico a finales de abril o principios de mayo de 2026. Por tanto, ese primer tramo podría entrar en servicio en las próximas semanas. La finalización completa de la infraestructura está prevista para la primavera de 2027.
La actuación busca aliviar las retenciones diarias en esta carretera del norte de Madrid. Además, pretende mejorar la capacidad de una vía que conecta el área metropolitana con varios municipios de la zona.
Dónde estará el ecoducto y para qué servirá
Uno de los elementos centrales del proyecto es un ecoducto o paso de fauna elevado en Colmenar Viejo. Se situará a la altura del punto kilométrico 0,400 en sentido Madrid y del 7,040 en sentido Colmenar.
Este corredor tendrá 137 metros de longitud y 56 metros de anchura. Su función será reducir los atropellos de animales silvestres, frecuentes en este entorno, como jabalíes, corzos o gamos. La autoridad medioambiental exigió su incorporación durante la tramitación del proyecto.
En noviembre de 2025, la cimentación ya estaba en ejecución. Sin embargo, no ha trascendido una fecha exacta para el arranque de la construcción completa de la estructura.
Así será la estructura del paso de fauna
El ecoducto se apoyará sobre cuatro falsos túneles de hormigón armado. Encima no llevará asfalto. En su lugar, se extenderán alrededor de dos metros de tierra vegetal para favorecer el crecimiento de flora autóctona.
Sobre esa superficie se prevé la plantación de especies como retamas, escaramujos y romero. Además, en los laterales habrá encinas para ocultar el tráfico a la vista de los animales. Esa solución se completará con un vallado de madera de dos metros de altura.
En cada extremo también se colocarán piedras de gran tamaño, de entre 400 y 800 kilos. Así, se impedirá el paso de vehículos y, al mismo tiempo, se generarán zonas de resguardo para la fauna.
Qué pasará con el carril bici durante las obras
El proyecto incluye la reposición del carril bici que enlaza Madrid con Colmenar Viejo. Mientras duren los trabajos, su funcionamiento se mantendrá mediante desvíos provisionales.
De este modo, la ampliación de la M-607 combina medidas para aumentar la capacidad de la carretera con otras orientadas a la seguridad vial y a la conexión ecológica del entorno.
