Ampliación del tanque de tormentas de Los Migueles en Villa de Vallecas para dar cobertura a los desarrollos del sureste de Madrid
El Ayuntamiento de Madrid amplía el tanque de tormentas de Los Migueles, situado en el distrito de Villa de Vallecas (Madrid). Esta infraestructura recibirá una inversión de 4,5 millones de euros para atender a los nuevos desarrollos urbanísticos del sureste. Los trabajos comenzaron a principios de 2024 con el fin de reforzar la resistencia de la ciudad ante lluvias intensas.
Funcionamiento y protección del medio ambiente
Los tanques de tormentas son depósitos subterráneos que almacenan el exceso de agua residual y pluvial. Su función principal es evitar que el caudal sature el alcantarillado o las depuradoras durante episodios de clima adverso. De este modo, se previenen inundaciones en las calles y se protege la salud del río Manzanares.
Estas instalaciones retienen las primeras aguas de lluvia, que suelen ser las más contaminadas por la suciedad urbana. Posteriormente, el agua almacenada se bombea hacia las depuradoras para su tratamiento antes de volver al cauce natural en condiciones óptimas.
Impacto en los desarrollos del sureste
La ampliación resulta fundamental para el crecimiento ordenado de barrios como Los Berrocales, Valdecarros, Los Ahijones y Los Cerros. El proyecto añade dos nuevos módulos a la estructura original, completando así los cuatro previstos en el diseño inicial de la planta.
Al finalizar las obras, el tanque de Los Migueles alcanzará una capacidad total de 75.000 metros cúbicos. Cabe recordar que las primeras fases de esta instalación se construyeron entre los años 2011 y 2013 para dar servicio a las zonas de La Dehesa y La Cuqueña.
Una red regional en expansión
Actualmente, el Canal de Isabel II gestiona una red de 38 tanques de tormentas en la capital madrileña. Estas infraestructuras suman una capacidad de almacenamiento superior a los 1,4 millones de metros cúbicos.
No obstante, el Plan Estratégico 2025/2030 de la Comunidad de Madrid prevé superar los 150 tanques en toda la región. Este crecimiento busca adaptar la ciudad a los retos del cambio climático y asegurar un urbanismo más sostenible y eficiente en la gestión del agua.
