Reactivación del corredor ferroviario entre Madrid y Burgos: una demanda compartida
La Comunidad de Madrid, la Junta de Castilla y León y organizaciones empresariales de ambas regiones han reclamado la reactivación del corredor ferroviario entre la capital, Aranda de Duero y Burgos. La línea lleva paralizada desde marzo de 2011, cuando una máquina bateadora quedó atrapada en el túnel de Somosierra tras un desprendimiento. Según los participantes en la jornada, su reapertura afectaría al transporte de mercancías y viajeros y ofrecería una alternativa a la A-1.
Una infraestructura parada desde 2011
La petición se ha expuesto en una jornada celebrada en la sede de la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE, CEIM, en Madrid. En el encuentro han participado el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, y el consejero de Movilidad y Transformación Digital de la Junta de Castilla y León, José Luis Sanz.
Ambas administraciones y los empresarios sostienen que el corredor es una infraestructura necesaria para conectar Madrid con Aranda de Duero y Burgos. Además, recuerdan que la línea permanece sin servicio desde hace 15 años.
El origen de esa situación se remonta a marzo de 2011. Entonces, una máquina bateadora quedó atrapada dentro del túnel de Somosierra por un desprendimiento, según se ha expuesto durante la jornada.
Qué impacto tendría la reapertura
Los promotores de la reclamación aseguran que el corredor permitiría un trazado más directo para viajeros y mercancías. En concreto, han señalado que esa conexión reduciría en más de 100 kilómetros el trayecto actual y ayudaría a descongestionar la A-1 al ofrecer una alternativa por ferrocarril.
“Creemos que ir de la mano dos gobiernos autonómicos y en este caso con los empresarios es fundamental para reactivar esta red”
— Jorge Rodrigo, consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid
Por su parte, José Luis Sanz ha enmarcado esta demanda en el desarrollo de infraestructuras complementarias al corredor atlántico. A su juicio, la reapertura favorecería la actividad empresarial, la llegada de inversiones y la creación de empleo.
“La reapertura ofrecerá precisamente oportunidades empresariales que den una mayor competitividad, que atraigan inversiones y que puedan crear puestos de trabajo y compongan una cohesión territorial que, en el caso de Castilla y León, está muy alineada con el problema del reto demográfico que tenemos en nuestra comunidad”
— José Luis Sanz, consejero de Movilidad y Transformación Digital de la Junta de Castilla y León
El papel del sector logístico e industrial
Desde CEIM han defendido que la reactivación del corredor tendría efectos sobre el sector logístico y sobre la industria vinculada al entorno de Aranda de Duero, en Burgos. Según su presidente, Miguel Garrido, unas conexiones más rápidas mejorarían la competitividad de las empresas madrileñas y facilitarían la entrada de productos de Burgos y del norte de España en el mercado madrileño.
“Esas conexiones rápidas favorecería mucho la competitividad de las empresas madrileñas y su capacidad de poder comerciar con los productos que se elaboran también en la Comunidad de Madrid, así como que vengan a un gran mercado como es Madrid productos de la zona no solo de Burgos sino de todo el norte de España”
— Miguel Garrido, presidente de CEIM
También la patronal burgalesa ha respaldado la reapertura. Ignacio San Millán, presidente de FAE Burgos, ha señalado que este corredor rebajaría los costes logísticos para colocar sus productos en el mercado europeo y mundial.
“Este corredor disminuiría bastante los costes logísticos para poner nuestros productos en el mercado europeo y mundial”
— Ignacio San Millán, presidente de FAE Burgos
El sector empresarial y las administraciones públicas coinciden en la necesidad de reactivar el corredor ferroviario entre Madrid y Burgos.
