Aranjuez instala refugios para gatos fabricados con contenedores de vidrio reciclados en el casco urbano
El Ayuntamiento de Aranjuez ha puesto en marcha los dos primeros refugios para gatos callejeros fabricados a partir de contenedores de vidrio reciclados en el casco urbano. Estos espacios ofrecen un lugar protegido y controlado para la alimentación de las colonias felinas en el municipio. La iniciativa se ha ejecutado en colaboración con protectoras locales para mejorar la limpieza y la higiene en la vía pública.
Ubicación de los refugios y economía circular
Los nuevos habitáculos se encuentran situados en dos puntos del casco urbano de Aranjuez. El primero se ubica en la calle de la Alhambra de Granada, con financiación directa del consistorio. Por su parte, el segundo refugio está instalado en la calle Ruta del Incienso y sus costes han sido asumidos por la asociación AdoptaGato.
Estas estructuras aprovechan antiguos contenedores de vidrio en desuso para darles una nueva utilidad. Mediante esta reutilización, el municipio evita que estos residuos terminen en vertederos y los transforma en mobiliario útil para el servicio de bienestar animal. De este modo, la localidad sigue el ejemplo de otras poblaciones como Parla o Valdepeñas, donde ya se utilizan iglús o contenedores de basura adaptados para gatos.
El método CER y la ordenanza municipal
La instalación de estos refugios complementa la aplicación del método CER en la ciudad. Este sistema consiste en la captura, esterilización y retorno de los ejemplares a su colonia de origen. Por este motivo, los refugios sirven como puntos logísticos donde los voluntarios acreditados pueden organizar el alimento y vigilar la salud de los animales.
Actualmente, Aranjuez dispone de una Ordenanza de Gestión Ética de Colonias Felinas. Esta normativa regula el manejo de las poblaciones de gatos ferales y establece los formularios necesarios para regularizar cada colonia. Asimismo, el texto municipal define el proceso para acreditar a las personas que colaboran de forma voluntaria en su mantenimiento.
La provisión de estos espacios cerrados facilita que los animales se resguarden de las temperaturas extremas y la lluvia. Al mismo tiempo, el uso de estructuras controladas ayuda a prevenir problemas de convivencia con los vecinos, ya que evita la dispersión de restos de comida en las aceras. Por ello, el proyecto busca equilibrar la protección animal con el mantenimiento de un entorno urbano ordenado.
