Prueba piloto de mapa háptico en el intercambiador de Plaza de Castilla para mejorar la accesibilidad

Prueba piloto de mapa háptico en el intercambiador de Plaza de Castilla para mejorar la accesibilidad

Madrid ha puesto en marcha un proyecto piloto en el intercambiador de Plaza de Castilla para mejorar la accesibilidad y la orientación de los viajeros en Madrid. La iniciativa, impulsada por el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM), incorpora un mapa háptico que permite identificar rutas, accesos y puntos clave mediante el tacto en el intercambiador de Plaza de Castilla. El sistema se ha instalado en uno de los nodos de transporte con más uso de la región y servirá para evaluar una posible extensión a otros espacios de la red de transporte público en Madrid.

Cómo funciona el nuevo mapa háptico

El elemento central del proyecto es un plano pensado para la lectura táctil. Así, los usuarios pueden orientarse dentro del intercambiador a través de relieves, textos en braille, pictogramas y un alto contraste cromático.

Además, el dispositivo incluye herramientas digitales accesibles. En concreto, incorpora códigos QR con acceso a audiodescripciones, vídeos en lengua de signos y botones de audio con información detallada.

El mapa mide 80 por 60 centímetros y está colocado sobre un atril accesible. Según la información facilitada, también cumple la normativa vigente en señalización inclusiva y seguridad.

Por qué se ha elegido Plaza de Castilla

El CRTM ha situado esta primera prueba en el intercambiador de Plaza de Castilla porque es uno de los puntos de transporte más transitados de la Comunidad de Madrid. De hecho, registra cerca de 20 millones de pasajeros al año.

Además, es el principal intercambiador en superficie de Madrid. Cuenta con casi 60.000 metros cuadrados y 43 dársenas. Su ubicación, junto a la entrada principal de Metro, busca que el mapa pueda localizarse con facilidad en el intercambiador de Plaza de Castilla.

Participación de usuarios en el diseño

Otro aspecto clave del proyecto ha sido la participación de personas con diversidad funcional. Para su desarrollo, el CRTM ha trabajado con un equipo técnico especializado y con un grupo de validación formado por usuarios.

Ese grupo ha evaluado el mapa desde su experiencia directa. De este modo, el Consorcio puede ajustar la herramienta a necesidades reales antes de decidir si la implanta en otros puntos de la red autonómica en Madrid.

Qué puede pasar tras la prueba piloto

El objetivo de la iniciativa es analizar los resultados de esta prueba en Plaza de Castilla. Si el sistema funciona como espera el CRTM, el modelo podría extenderse a otras infraestructuras del transporte público madrileño en el futuro.

La medida se enmarca en la estrategia de accesibilidad universal del organismo. Según los datos aportados, los autobuses urbanos e interurbanos, los metros ligeros y los intercambiadores de Madrid cuentan con un 100 % de accesibilidad. En el caso de Metro de Madrid, el 70 % de las estaciones están adaptadas y existen planes para ampliar esa cifra.

  • Fotos del intercambiador de Plaza de Castilla

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