Retirada de la Cruz de los Caídos en Lozoyuela (Madrid) por ley de Memoria Democrática

El Ayuntamiento de Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias ha comenzado el proceso administrativo para la posible retirada de la Cruz de los Caídos en Lozoyuela (Madrid). Esta actuación responde a la obligación legal de cumplir con la Ley de Memoria Democrática. La normativa exige eliminar del espacio público cualquier elemento que exalte la sublevación militar, la Guerra Civil o la dictadura.

Informes técnicos y cumplimiento normativo

La alcaldesa Lucía Balseiro Serrano ha explicado que esta medida no es una decisión arbitraria. El consistorio ha fundamentado su postura en informes solicitados al Ministerio de Memoria Democrática y a la Comunidad de Madrid. Ambos organismos coinciden en que el monumento tiene un carácter claramente franquista.

Según los técnicos, la cruz exhibe simbología como el yugo y las flechas. Además, el monumento carece de valores artísticos o patrimoniales suficientes para evitar su retirada según las excepciones legales. Por este motivo, los informes concluyen que debe cesar su exhibición en el entorno urbano del municipio.

Cambios en el planeamiento urbanístico municipal

Actualmente, la Cruz de los Caídos figura en el catálogo municipal de bienes protegidos de Lozoyuela. Sin embargo, la ley estatal de Memoria Democrática prevalece sobre la normativa local. El Ayuntamiento ya trabaja en la tramitación de un expediente administrativo para modificar dicho catálogo.

Esta reforma coincide con el proceso de actualización del nuevo Plan General de Ordenación Urbana. El actual catálogo se considera obsoleto y el equipo de gobierno busca adaptarlo a la legalidad vigente. De esta forma, se garantizará que el espacio público sea un lugar de encuentro neutral para todos los vecinos.

Significado histórico y social del monumento

El gobierno local ha destacado el valor histórico del trabajo de los canteros de la Sierra Norte. No obstante, aclaran que este monumento no constituye un homenaje a dicho oficio. Su construcción se realizó durante la posguerra, un periodo donde muchas obras se ejecutaron mediante sistemas de trabajo forzado de presos políticos.

“No se trata de bandos, ni de reabrir heridas, sino de cumplir con una obligación legal y también moral. De garantizar que el espacio público represente a todos por igual y no mantenga símbolos que exaltan una dictadura que causó sufrimiento, división y represión.”

— Lucía Balseiro Serrano, Alcaldesa-Presidenta

Precedentes en la región de Madrid

Este proceso se suma a otros similares ocurridos en la Comunidad de Madrid. Municipios como Brunete, Los Molinos, Navalcarnero, Santa María de la Alameda y Soto del Real también cuentan con cruces de características parecidas. Igualmente, localidades como Villarejo de Salvanés, Navalafuente o Pinilla del Valle han afrontado debates sobre estos vestigios.

El Tribunal Supremo ya ha avalado en varias sentencias la retirada de monumentos que homenajean exclusivamente a las víctimas de un bando. Un ejemplo cercano es el Valle de Cuelgamuros en San Lorenzo de El Escorial, afectado por la misma normativa estatal. El consistorio de Lozoyuela esperará a la resolución definitiva de Alcaldía para fijar los plazos de la actuación.

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