Reducción del proyecto del cantón de Montecarmelo en Madrid para crear un parque
El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado una modificación profunda en el proyecto del cantón de limpieza y la base del SELUR en Montecarmelo (Madrid). La mayor parte de la parcela se transformará finalmente en una zona verde, atendiendo a las reclamaciones de los vecinos del distrito de Fuencarral-El Pardo. Esta decisión supone la eliminación de las instalaciones industriales más pesadas que se habían previsto inicialmente en la zona.
Reducción de las instalaciones de limpieza en Fuencarral
El concejal de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez-Páramo, confirmó que el consistorio aparca la construcción de la base del Servicio Especial de Limpieza Urgente (SELUR). De este modo, la parcela ya no albergará talleres, gasolineras, silos ni maquinaria compactadora o muelles de carga. La instalación se limitará a unos vestuarios para 30 operarios que prestan servicio en los barrios de Montecarmelo y Mirasierra.
Además, el espacio contará con un pequeño almacén para carritos de limpieza y 20 plazas de aparcamiento. Estas plazas se destinarán exclusivamente a vehículos ligeros, por lo que no habrá presencia de camiones de gran tonelaje en este recinto. Con esta medida, el Ayuntamiento busca integrar el servicio de limpieza sin generar las molestias operativas de una base de gran tamaño en el distrito de Fuencarral-El Pardo.
Una nueva zona verde de 14.000 metros cuadrados
La parcela afectada tiene una extensión aproximada de 14.000 metros cuadrados y se sitúa entre un colegio alemán y el cementerio de Fuencarral. Según el nuevo plan municipal, la mayor parte del terreno se recalificará como zona verde para el uso ciudadano. El consistorio invertirá 2 millones de euros en la creación de un parque que incluirá un carril bici y diversas dotaciones.
Este terreno, que funcionó anteriormente como un vertedero, experimentará una transformación completa hacia un espacio de ocio y naturaleza. Por consiguiente, el proyecto original de infraestructuras de limpieza queda reducido a su mínima expresión operativa en este punto del norte de la capital. No obstante, el Ayuntamiento defiende la necesidad de mantener vestuarios básicos para la logística de los barrenderos de la zona.
Movilización ciudadana y trámites administrativos
La Plataforma No al Cantón de Montecarmelo ha liderado las movilizaciones ciudadanas durante los últimos meses contra el proyecto inicial. Los vecinos expresaron su preocupación por los ruidos, los olores y el tráfico constante de camiones cerca de áreas residenciales. Incluso trasladaron su queja al Parlamento Europeo, cuya Comisión de Peticiones aceptó investigar la proximidad del proyecto a tres centros educativos.
A pesar del anuncio municipal, los residentes mantienen cierta cautela y exigen un compromiso formal por escrito que garantice los cambios. También solicitan que se remita el nuevo proyecto técnico al juzgado que actualmente investiga la legalidad de la construcción. Por ahora, el terreno permanece vallado mientras se determina cómo se modificará el contrato que ya estaba licitado con la empresa constructora.
