El Hangar 1 de Barajas, un Bien de Interés Cultural en Madrid
El Ministerio de Cultura protege el Hangar 1 de la antigua zona industrial del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Para ello, ha iniciado los trámites para declararlo Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Monumento. Esta decisión busca proteger una obra clave de la ingeniería del siglo XX ubicada en el distrito de Barajas (Madrid).
Una obra pionera de Eduardo Torroja
El prestigioso ingeniero Eduardo Torroja Miret diseñó este singular espacio aeronáutico. Torroja fue una de las figuras más importantes de la ingeniería científica española de la época. De hecho, el autor firmó otros proyectos muy conocidos en la capital. Entre ellos destacan la estación de Nuevos Ministerios y el depósito del Hipódromo de la Zarzuela.
Posteriormente, el Ministerio del Aire adjudicó la construcción de tres grandes hangares en la región mediante concursos nacionales. Estas instalaciones se construyeron entre 1942 y 1949 en Torrejón de Ardoz, Cuatro Vientos y Barajas. Todas ellas compartían el uso de grandes cubiertas metálicas, un sello de identidad del ingeniero.
Diseño y estructura del Hangar 1 de Barajas
La instalación nació para cubrir las necesidades operativas de aeronaves de gran tamaño. Por este motivo, el hangar cuenta con una planta rectangular de 181 metros de largo por 47 metros de ancho. Además, su altura alcanza los 12,5 metros libres en su interior. Esta disposición permite realizar trabajos de mantenimiento sin interrupciones físicas.
Por otra parte, la solución estructural planteada por Torroja resultó sumamente innovadora. El ingeniero diseñó una gran viga longitudinal con forma de K, que soporta las cerchas transversales del techo. Gracias a este sistema, se logró reducir el peso de los materiales y asegurar la estabilidad.
Además, el método de construcción evitó el uso de andamios complejos durante la obra. Los operarios ensamblaron toda la estructura metálica directamente sobre el suelo. Después, elevaron el conjunto hasta su posición definitiva utilizando potentes gatos hidráulicos.
Recuperación del patrimonio industrial
El paso de los años trajo modificaciones en la fisonomía del edificio. Durante la década de 1960, varias obras de ampliación ocultaron la estructura original de la cubierta. No obstante, una profunda rehabilitación a comienzos del siglo XXI devolvió al hangar su aspecto primitivo. Esta intervención permitió recuperar la visibilidad de la techumbre de acero.
Actualmente, el hangar presenta un buen estado de conservación general. Cabe recordar que el aeropuerto madrileño comenzó su actividad el 22 de abril de 1931. Sin embargo, los vuelos comerciales no se iniciaron de forma regular hasta finales de 1933. El aeródromo nació sobre un páramo cercano al antiguo municipio de Barajas para sustituir a las pistas de Getafe y Carabanchel.

https://pesnimp3.net