El Palacio de El Capricho se convertirá en museo en Madrid en 2027
El histórico Palacio de El Capricho, ubicado en el barrio de la Alameda de Osuna (Madrid), abrirá sus puertas como museo en el primer trimestre de 2027. Esta transformación ha requerido una inversión superior a los seis millones de euros para rehabilitar el edificio y sus estancias principales. Con esta apertura, el distrito de Barajas sumará un nuevo equipamiento cultural de primer nivel a la red municipal de la capital. La musealización del espacio permitirá que el público comprenda el modo de vida de sus antiguos propietarios en el palacio de El Capricho en Madrid.
Un proyecto de rehabilitación en dos fases
Los trabajos de restauración del palacete se iniciaron en el año 2022 bajo la dirección del arquitecto municipal Justo Benito. Para asegurar la conservación integral del inmueble, el proyecto se dividió en dos etapas diferenciadas de ejecución técnica.
En primer lugar, los especialistas trabajaron en la consolidación de la estructura, las fachadas y las cubiertas del edificio histórico. Posteriormente, la segunda fase se ha centrado en el interiorismo y la recuperación de las salas originales del palacio. Además, este proceso incluye la recuperación de elementos patrimoniales para que el público pueda disfrutar del palacio de El Capricho en Madrid.
El legado histórico de la Alameda de Osuna
María Josefa Pimentel Téllez-Girón, la IV duquesa de Osuna, adquirió esta finca en 1783 como una residencia de recreo y centro artístico. Durante décadas, el palacio funcionó como un foco de mecenazgo donde Francisco de Goya fue un visitante habitual. Por consiguiente, las paredes de la residencia exhibieron en su día obras maestras del pintor aragonés antes de pasar a museos nacionales.
En la actualidad, las obras han permitido rescatar elementos patrimoniales como el mosaico del comedor de gala o el busto de la duquesa. Estos detalles reflejan la influencia internacional de la noble española tras su estancia en ciudades como París. Asimismo, la intervención recupera el esplendor de una época donde la finca competía con las residencias reales en el barrio de la Alameda de Osuna en Madrid.
Arquitectura y naturaleza en los jardines
El palacio se encuentra rodeado por uno de los jardines más relevantes del paisajismo español del siglo XVIII. En este entorno se sitúan los denominados «caprichos», pequeñas construcciones arquitectónicas con fines recreativos y estéticos. Entre ellas destacan la Casa de Cañas, la Ermita y el singular Abejero, diseñado originalmente para observar la producción de cera.
Debido a su belleza, personalidades de la época compararon este enclave con los Reales Sitios de la Corona española. En este sentido, las crónicas históricas destacan la exclusividad de una propiedad que atrajo a los mejores especialistas paisajistas de Europa.
“una de las posesiones más hermosas y magníficas que hay en España, y la única quizás que puede competir con los Reales Sitios”
— Pascual Madoz
